Conceptos sobre corrección ortotipográfica y de estilo

“El Lic. Roberto Zavala Ruiz, autor de El libro y sus orillas resalta que el estilo no es enmendable, debido a que es algo personal; aún así, la expresión “corrector de estilo” se ha impuesto a fuerza de uso y a falta de otra mejor; por lo tanto, ajustándonos a tal aseveración: “el corrector de estilo se encargará de corregir los originales y prepararlos para la imprenta. Dicha corrección significará eliminar las faltas de ortografía y mecanografía, esclarecer párrafos oscuros y dar uniformidad a la obra.

 

El corrector de estilo debe estar atento a la forma sin descuidar el fondo, si advierte errores de concepto tendrá que señalarlos al autor y proponerle mejores. Sobre todo, el corrector debe cuidar la uniformidad en la presentación de notas, fichas biblliográficas, cuadros, etc, puntos flacos de la mayoría de los autores.

 

Asímismo, el corrector debe ocuparse de revistar que el material esté completo, eliminar todas las faltas de concordancia, de coordinación y, en general de sintaxis; comprobar la correspondencia de llamadas y notas, en texto y cuadros, lo mismo que de los datos bibliográficos en notas y bibliografía; eliminar cacofonías, extranjerismos innecesarios, frases hechas, repeticiones inútiles y advertir al autor de los excesos verbales o arrebatos líricos con el debido respeto al trabajo ajeno y, más importante aún, no dejar dudas pendientes por lo que no debe dudar en consultar diccionarios, enciclopedias, obras del mismo tema, y, por supuesto, al autor.

 

La corrección de estilo es un trabajo de limpieza, ordenamiento y sistematización”.(1)

 

El Diccionario de la edición y de las artes gráficas de Dreyfus y Richaudeau define el perfil del corrector de estilo de este modo:

“[...]Es al corrector de estilo, persona con amplia formación gramatical y cultura general, a quien compete poner en solfa idiomática los entuertos cometidos por unos o por otros. Se trata, como es obvio, de tarea delicada y difícil, que no sólo requiere experiencia y conocimiento, sino también prudencia exquisita para saber cuándo hay que aplicarse a corregir y cuándo debe abstenerse. [...]“

 Los siguientes son algunos términos que nos pueden ayudar a mantener una comunicación eficiente con nuestro editor:

 

Corrección ortotipográfica
Se trata de una lectura cuidadosa con el fin de corregir todas las faltas ortográficas y os errores mecanográficos que pudieran habérsele escapado al autor.

 

Corrección de estilo 
Consiste en la revisión del texto desde todos los puntos de vista propios de la ciencia de la lingüística (gramática, semántica, etc.), así como desde el punto de vista de la inteligibilidad del texto.

 

Corrección de galeras
Revisión de las páginas ya maquetadas; consiste en la corrección de todos los errores que se le puedan haber pasado al corrector de estilo, de los cometidos al introducir las correcciones de estilo y de todos los que cometa el maquetista.

 

Corrección de concepto 
La realiza el corrector de concepto, especialista en el tema del que trate el texto, y consiste en revisar que la terminología específica sea correcta. Suele realizarse sólo en obras técnicas.”(2)
(1) Redactado a partir de: Zavala Ruiz, Roberto, El libro y sus orillas, 3a. ed., 2a. reimp., México, UNAM, 1998.
(2) Redactado a partir de: http://www.tsedi.com/siguientetipografica/estildistan1-3C.html#Corrección%20de%20estilo
 

 
 
 
 
 
 
 
 

 

~ por redactapress en Julio 3, 2008.

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